Iván David Villazón y ‘Chucho’ Ocampo, la unión que promete éxitos

La madrugada del 1 de mayo de 2015, una multitud reunida en el Parque de la Leyenda Vallenata aplaudió la elección de Jesús Ocampo Ospino como el nuevo rey vallenato de la categoría Aficionado.

El joven, de 20 años y natural de Ariguaní, Magdalena, logró la gesta después de derrotar en la competencia a Daniel Holguín Ricardo y a Camilo Carvajal Cuadros, en una final donde también estuvieron Pedro Rueda Pinilla y Issa Mahmoud Gebara.

Ocampo Ospino es un acordeonero con estilo tradicional, sus notas se identifican con Luis Enrique Martínez, Lorenzo Morales y otros juglares del vallenato. Sin embargo, la juventud es primordial a la hora de fortalecer su nombre entre los que ya comienza a escuchar las notas de su acordeón.

Hace unos días, el también rey de la categoría Infantil del Festival Vallenato, anunció su unión con Iván David Villazón, otra de las figuras modernas que promete mucho para el género; en su expediente radica el éxito ‘Lleno de sentimiento’, hecho al lado de su padre Iván Villazón, en la producción ‘El Aviador’.

“Nosotros nos conocíamos personalmente pero nunca habíamos compartido a nivel musical”, declaró ‘Chucho’ Ocampo, quien es ingeniero de Minas. El proyecto comenzó a formarse en abril, cuando Villazón lo invitó a unas presentaciones que tenía firmadas en Cartagena y Valledupar.

“No fue algo planeado. Nunca nos llamamos, solo en el camino tanteamos la química musical y finalmente acordamos unirnos con un objetivo claro y es hacer un buen proceso, que perdure y que el público pueda identificarse con nosotros”, recalcó el acordeonero.

A nivel de experiencia, Iván David ya tiene varios procesos, el más reciente lo vivió con Enrique ‘El Mono’ Cotes, pero siempre ha inclinado sus oídos por géneros ajenos al vallenato, ya sea jazz, blues, balada, rock y hasta electrónica. No es lo que escuchó desde niño, pero sí lo que aprendió a deleitar e interpretar con el roce de músicos en Bogotá, en donde vivió gran parte de su adolescencia y juventud.

El primer compacto de Iván David lo tituló ‘Un nuevo aire’, al que denominó también ‘Blues del Valle’, destacado el proceso como “un intento por encontrar lo espiritual en las sonoridades, resaltando los elementos africanos e indígenas de mi tierra, que da como resultado una música llena de colores, sensaciones, coros, nostalgias y melodías”.

Para esta ocasión, Jesús Campo asegura que están escuchando canciones para la grabación de un compacto y “conseguir un sonido propio, con arreglos modernos y mantenido lo auténtico”.

Esta unión viene cumpliendo compromisos especialmente privados, hace unos días animaron una fiesta de matrimonio en Valledupar, además reuniéndose con compositores y ajustando el equipo de trabajo, especialmente en la contratación de un mánager.

 

 

fuente: el Pilon

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.